Sin valoraciones aún.
Por favor espere…

Película

Wyatt Earp

Sinopsis

Basada en la vida real de Wyatt Earp (Kevin Costner), la historia narra como un joven descuidado se convierte en el alguacil de mano férrea reconocido hoy en día como una de las mayores leyendas del lejano oeste.

Crítica

Fotograma de Wyatt Earp (Kevin Costner)

El western ha dado vida en el cine numerosas películas que han originado leyendas del oeste en forma de personajes o incluso actores, pero no siempre se da la ocasión en la que se aprovecha este tipo de ficción para dramatizar un héroe basado en una leyenda real. Wyatt Earp es uno de los nombres más importantes de la historia del oeste americano, trasladado al cine en cuatro ocasiones destacables: “Pasión de los fuertes” (John Ford, 1946), “Duelo de titanes” (John Sturges, 1957), “Tombstone: La leyenda de Wyatt Earp” (George P. Cosmatos, 1993), y la película que nos ocupa. Lawrence Kasdan, famoso por sus guiones de “El Imperio contraataca” (Irvin Kershner, 1980) y “En busca del arca perdida” (Steven Spielberg, 1981), vuelve a irse al salvaje oeste tras el estreno de la estupenda “Silverado” (1985).

La película abarca la vida de Earp desde que vive con su familia de joven hasta el desenlace de su rivalidad con el grupo de los Vaqueros, pasando por etapas importantes como su trabajo como cazador de Búfalos, su amistad con Doc Holliday (Dennis Quaid), o el famoso tiroteo en el O.K. Corral. Más allá de los hechos que lo convirtieron en leyenda, transciende los rasgos personales del protagonista, las contradicciones en su modo de ser, aquellos que lo definieron tanto por su sentido de justicia que le permitieron convertirse en sheriff, como también por su carácter fronterizo que le conducen a tomar posturas de asesino frío en busca de venganza. Durante la película lo llegan describir como “un alguacil y un bandido, el mejor de los dos mundos”, y ese tipo de oscuridad que Earp lleva allá donde vaya es uno de los aspectos más interesantes de la película, aunque Kasdan peque a veces de pasar de un lado a otro de un modo simplista, olvidándose de las posibles contradicciones que podrían surgir. En todo caso, Wyatt se mueve y rige por lo que él considera justo, olvidándose que más allá de su persona existe una civilización con sus propias reglas, hecho que le provocará más de una confrontación tanto con bandidos como con las autoridades locales. Es un personaje ciertamente interesante, tan preocupado por el concepto de familia como apto para demostrar su desdén hacia todos los que estén fuera de ella, incluido las mujeres, una norma que solo quebrantará con Holliday, a quien aceptará dentro de su entorno íntimo casi como un hermano más. Son muchos los personajes que pasarán por la vida del protagonista, pero solamente el encarnado por Quaid llegará a ganarse su confianza de este modo.

Fotograma de Doc Holliday (Dennis Quaid)

Lawrence Kasdan es un guionista que ha cosechado una gran reputación con los años, pero aquí, que coescribe con Dan Gordon, no nos encontramos con uno de sus trabajos más brillantes. La caracterización de Earp podría haber estado más perfilada, pero donde hay más problemas es en el desarrollo general de la historia, cuyo ritmo se ve perjudicado por una lentitud narrativa que provoca que se diluyan algunos de los temas tratados y el consecuente interés del espectador, sobretodo durante su primera mitad en la que hay secuencias enteras que se podrían haber condensado para aligerar la narración. También se le pueden achacar diálogos poco naturales que suenan más como citaciones que como conversaciones reales. Dicho todo esto, el guión cuenta con muchos detalles interesantes, como el mencionado dúo formado por Earp y Holliday; toda la representación de la vida en el lejano oeste y las múltiples costumbres de aquella época como la caza y venta de todo lo correspondiente al Búfalo, la peligrosa vida fronteriza o el concepto machista que predominaba aquella forma de vida. También se hace hincapié en las rígidas costumbres patriarcales en las que el lazo de sangre es lo más importante y sagrado del ser humano. En las más de tres horas de duración, la película tiene tanto de drama autobiográfico como de documental de época, y si bien la primera parte parece un tanto fallida, la excelente recreación histórica bien puede hacerla merecedora de un visionado.

A pesar de los problemas de guión, es en el departamento de dirección donde Kasdan falla más, puede que debido a sus orígenes como guionista. Hay una intención de dar una perspectiva épica a la producción que consigue en muchas ocasiones gracias al acertado uso del scope y a una ambientación extraordinaria de la directora de producción Ida Random, pero técnicamente Kasdan no sabe cómo manejar algunas de sus bazas, empezando por los actores. El elenco es espectacular: Bill Pullman, Catherine O’Hara, Tom Sizemore, Michael Madsen, Isabella Rosellini, Dennis Quaid y Kevin Costner, por nombrar algunos; pero a pesar de ello hay muchas veces en las los actores que se mueven por el plano perdidos, sin saber cómo reaccionar ante ciertas situaciones ni cómo moverse dentro del cuadro, hecho que solo se agrava por una puesta en escena generalmente pobre. Costner es un actor limitado pero con posibilidades si se le sabe sacar el jugo, y aunque físicamente da mucho el pego como Wyatt Earp, le habría convenido un director que lo hubiera dirigido mejor, porque finalmente da una interpretación en ocasiones inexpresiva. Algo parecido sucede con otros actores más secundarios, que, en esa condición, no dañan tanto al resultado final de la producción. Sin duda, el actor más destacado y el que anima la función cada vez que entra en escena es Dennis Quaid como Doc Holliday, en la que se considera una recreación histórica muy cercana a lo que se conoce de la persona. Quaid se convierte en él con un cambio físico que lo hace irreconocible, pero es en su trabajo de voz y corporal donde la interpretación realmente sobresale, porque el actor tiene que compaginar las dotes de pistolero de Holliday con su afección de tuberculosis que le socavaba la salud. Finalmente consigue recrear un personaje rudo y temido, pero frágil debido a su enfermedad.

Fotograma de Wyatt Earp

Mención aparte a la banda sonora de James Newton Howard, cuyo tema principal evoca al poder y nobleza del protagonista. El trabajo general tiene un tono apropiado que pasa por la inmensidad de las planicies norteamericanas, con unas melodías ensoñadoras, bellas y emocionantes, según lo requerido. “Wyatt’s Destiny Theme” es un fragmento que refleja el estoicismo heroico de Earp y que podemos escuchar en arreglos musicales tan diferentes como “The Night Before”, “The Shootout” o “It All Ends Now”. Newton Howard compone un trabajo que refleja tanto la épica de la historia como la voluntad del protagonista.

¿Se merecía “Wyatt Earp” la nominación al Razzie a peor película del año que le concedieron? Ciertamente no. Es una película indudablemente irregular que se hubiera beneficiado de un director con mejor mano, pero eso no tacha los logros conseguidos por Kasdan, quien consigue momentos realmente brillantes. Además, Wyatt Earp es un personaje suficientemente interesante de por si solo, y su sobriedad se traslada al tono general de la producción de un modo muy acertado. En definitiva, se podría considerar una película de obligado visionado para los amantes del western y simplemente recomendable para los entusiastas del cine. Para todos los demás, mejor entrad con precaución.

Valoración

8

Notícias relacionadas

No hay notícias relacionadas.

Películas relacionadas

No hay películas relacionadas.

Tráilers relacionados

No hay tráilers relacionados.

Leave a Reply