FESTIVALES DE CINE Y PREMIOS EN ESPAÑA

Festival de Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya

El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya es el primer festival de cine fantástico del mundo y la manifestación cultural con más eco mediático de Cataluña. Con una sólida trayectoria, el Festival de Sitges ofrece al cine fantástico de todo el mundo un marco estimulante de encuentro, exhibición, presentación y proyección.

Nacido en 1968 como 1ª Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror, el Festival se ha convertido en una cita ineludible para los cinéfilos y para todos los espectadores que quieren ver las últimas tendencias y las nuevas tecnologías aplicadas al cine y a la producción audiovisual. La organización del Festival corresponde a una fundación integrada por representantes del Ayuntamiento de Sitges, de la Generalitat de Catalunya y de otras instituciones, así como de diversas asociaciones y empresas públicas y privadas.

Cobertura de Sitges 2016

Festival de San Sebastián

El Festival alcanza este año su 64 edición, con el mismo entusiasmo con que nació un 21 de septiembre de 1953, sin haber sufrido interrupción alguna desde su creación.

Concebido como una Semana Internacional de Cine, con vocación cinematográfica y comercial, no tardó en conseguir el reconocimiento de categoría B (no competitivo) por la FIAPF (Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Films) gracias al éxito cosechado en su primera edición. Así, al año siguiente, pasó a denominarse Festival Internacional de Cine, y en 1955 la FIAPF lo reconoció como competitivo y especializado para las películas en color: ya se podían otorgar premios oficiales. Este es el origen de la Concha, entonces todavía de plata, cuyo reparto debía decidir un jurado internacional.

Cuando en 1957 se le otorgó definitivamente la categoría “A”, y la Concha se hizo de oro en las categorías más importantes, habían aparecido los principales iconos del certamen, la referencia desde la que se sigue avanzado hoy en día, es decir, la opción por una corriente aperturista, ajena a los corsés de la censura de aquel momento, y que aún permanece viva. Porque lo que más importa al festival de cine de San Sebastián es ser el escaparate del cine más inquieto y renovador de cada momento.