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Mi tío (Jacques Tati, 1958)

Mi tío (Jacques Tati, 1958)

Mi tío imagen destacada
Mi tío, de Jacques Tati
Sumario

Entrañable obra maestra del director.

La vida en los suburbios de Mi tío

Con “Mi tío”, el director francés Jacques Tati realiza una película memorable en gran parte gracias a su icónico personaje Monsieur Hulot. Se trata del entrañable personaje presentado en “Las vacaciones de Monsieur Hulot” (1953). El argumento gira alrededor de Hulot, quien vive satisfecho con su estilo de vida humilde. Se sorprenderá ante las excentricidades de la casa moderna de su hermana y disfrutará de la compañía de su sobrino Gerard Arpel (Alain Becourt).

En «Mi tío » realmente no hay una línea argumental con gancho. La historia esta formada por diversos gags hilvanados entre ellos con los que se ríe de una clase alta excesivamente kitsch. Es más, se juega al contraste entre los espacios hogareños e íntimos donde vive Hulot, y el barrio ostentoso de alta tecnología de su hermana. Allí los diseños son pintorescos, estilizados y rocambolescos. Hay un choque entre la frialdad y esnobismo de la vida moderna, donde la pretenciosidad es una arma que se supone aumenta la satisfacción personal de sus habitantes, con el carácter más humilde del barrio en el que habita nuestro protagonista. Parece que el estar a la moda es más importante que aspectos como la comodidad y la practicidad.

Jacques Tati es Hulot
Jacques Tati es Hulot

Lo único que ambos mundos comparten es al aire caricaturesco de los personajes que los habitan. Todos ellos están hábilmente dibujados por Tati con la intención de exacerbar las características de unos y otros para provocar comedia. Es sin embargo en la relación entre Hulot y su sobrino donde se encuentra el corazón de la película. Totalmente desvinculado de sus padres burgueses, Gerard se encontrará más a gusto con su tío y el barrio en el que vive.

Mi tío, o pasión por el gag visual

A pesar de ser cine sonoro, Tati es un director eminentemente visual. Bebe de gigantes como Charles Chaplin o Buster Keaton para crear una comedia slapstick basada en gags visuales reforzados por simples pero efectivos efectos de sonido. Prefiere utilizar la imagen y la gestualidad para elaborar los gags y describir a los personajes ¿Los diálogos? Simples frases de relleno perfectamente prescindibles. Es curioso ver cómo Tati se niega a utilizar primeros planos para alejar la cámara del protagonista. Prefiere mostrarlo en el entorno en el que se encuentra, porque a Tati no le interesa desarrollar un personaje, si no ver cómo interactúa y reacciona con su contexto inmediato. Así, cuando visite a su hermana, reaccionará simplemente del mejor modo que pueda ante toda la parafernalia de su casa. En este aspecto resulta destacable el diseño artístico de Henri Schmitt.

Mi tío, de Jacques Tati
Mi tío, de Jacques Tati

Crea espacio y vestuarios vanguardistas con los que personifica una sociedad modernista tras los devastadores destrozos de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de esto, es en la casa de Hulot y los límites del pueblo donde Tati se encuentra más a gusto. Allí, los gags funcionan mejor, ya sea por los quehaceres de los habitantes, o por un grupo de perros haciendo sus asuntos perrunos. Juega mucho a la repetición para hacer reír al espectador, y estas repeticiones también resultan más satisfactorias en las inmediaciones del hogar de Hulot. Cabe mencionar que uno de los mejores momentos tiene lugar al principio de la película cuando nos presentan la casa del protagonista. Es una escena potenciada además por la entrañable melodía compuesta por Alain Romans y Franck Barcellini. Tati la repetirá cuando entremos o estemos en el pueblo francés.

Una película brillante y entrañable

Mi tío” es una película con momentos brillantes y una gran sensibilidad. El cariño entre tío y sobrino es entrañable, no por ser el único acto humano en unos personajes vacíos, si no por los simples gestos de afecto que se demuestran. Además, los gags son un derroche de ingenio por parte de Tati. Es, sin embargo, su protagonista, Monsieur Hulot, lo que la hace realmente memorable. Se trata un personaje inocente. Nunca quiere hacer daño a nadie e intenta ayudar siempre a todo el mundo aunque a veces no sepa como hacerlo. Es amable por costumbre, aunque no le traten del mismo modo. Además, intenta parecer interesado incluso cuando no entiende lo que sucede a su alrededor.

Imagen de Mi tío
Imagen de Mi tío

En muchas ocasiones parece un pez fuera del agua, cuyo propósito vital no es más que disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Y la relación con su sobrino no hace más que subrayar todo eso. Al final, la intención del director parece ser manifestar que las mejores cosas de esta vida están en los detalles más pequeños. En realidad, quiere enseñanos que las complicadas tecnologías modernas no hacen más que agravar la necesidad de las apariencias y alinearnos del contacto personal. A pesar de todo ello, al final Tati concede una conciliación entre lo viejo y lo nuevo a partir de, otra vez, un acto pequeño. Y así, terminamos la película con una gran sonrisa en la boca.

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